lunes, diciembre 06, 2010

Una experiencia en docencia virtual

Una experiencia en docencia virtual
La Fundación Universitaria Católica del Norte es una institución de educación superior de Colombia que desde 1998 le apostó a la virtualidad como modalidad educativa. Así, mediante el uso de TIC (computador con acceso a internet) se pudo llevar la Universidad hasta el estudiante sin importar la heterogénea //geografía y distancias físicas de Colombia. La puesta en marcha de un proyecto de educación virtual (como se denomina en Colombia) significó, entre otros, aspectos, reclutar y enfilar a docentes para prestar el servicio de docencia en un ambiente nuevo de enseñanza-aprendizaje. Me cuento dentro de esos reclutas enlistados por la  Institución antes referenciada, y cuya experiencia es la comparto en este escrito.

Todo comenzó con un proceso de inducción en fundamentos de la virtualidad para entender e interiorizar los roles del docente en esta modalidad educativa. Como buen hijo de la educación presencial, costaba entender las diversas formas de interacción e interactividad mediadas por las TIC en los ambientes virtuales de aprendizaje. Costó también, en esta inducción para el ejercicio de la docencia virtual, el manejo técnico de los diferentes recursos, herramientas y utilidades tecnológicas. Pero quizás lo que más costó fue el uso pedagógico-didáctico y comunicativo de las tecnologías involucradas, y doy fe de que hoy sigue siendo uno de las asignaturas pendientes en procesos de capacitación de docentes para este tipo de formación (formación on line). Sobre esta última dificultad, doy una sola razón en el sentido de que la docencia para este tipo de educación demanda imaginación pedagógica que está estrechamente relacionada con la creatividad e innovación del docente para agregar valor a la tecnología en la educación.

El proceso de inducción en gran parte es una aproximación conceptual a una modalidad educativa, nueva por demás, que dio paso a  la práctica en contexto. Es aquí donde me correspondió demostrar realmente las habilidades y destrezas que me promovieron como docente en ejercicio (en la Católica del Norte lo denominamos facilitador) por cuanto había estudiantes matriculados y una Institución que depositó en mi confianza en mi rol docente. Dos responsabilidades mayúsculas que ponían a prueba mi profesionalismo y ética.

En desarrollo de los cursos virtuales, que dan cuenta de esta experiencia aquí contada, puedo entregar a los lectores estas reflexiones:
  • En la docencia virtual cambia en alto grado mi papel de profesor; ahora mi práctica de enseñanza se circunscribe a estrategias de acompañamiento, comunicación, realimentación y evaluación, de forma personalizada, del estudiante.
  • Las tecnologías (computadores, dispositivos móviles, internet) tienen que ser aliados de los docentes en procesos educativos mediados por tecnologías educativas.
  • El docente en la virtualidad demanda alto grado de motivación para motivar a su estudiante mediante diferentes e innovadoras estrategias que lleven al estudiante a aprender para la vida y a aprender de forma significativa.
  • Como docente también aprendo de mis estudiantes quienes están dispersos por la vasta geografía del mundo; diagnostica y reconocer aquellos conocimientos/aprendizajes previos es vital para orientar un curso virtual. En este sentido, la experiencia me ha enseñado que al reconocer esos aprendizajes previos, mediante diferentes estrategias didácticas, es necesario proceder con la nivelación del curso y hasta promoción de estudiantes que demuestren habilidades y destrezas en la (s) temáticas objeto de estudio del curso.
  • Más que evaluar en la virtualidad, se trata de valorar: a) la calidad y argumentación de las interacciones de los estudiantes en escenarios virtuales como foros, wikis, etc.; b) realimentar los productos/evidencias entregadas por los estudiantes, lo cual se constituye en una mediación pedagógica; c) en el proceso de valoración de aprendizajes es conveniente el diseño y aplicación de instrumentos (check list, rúbricas, etc.); d) proponer actividades de aprendizaje (formaticas y evaluativas) que lleven al estudiante a la transferencia de los conocimientos y aprendizajes en los contextos donde vive y labora (para que exista apropiación y extrapolación del conocimiento)
  • La capacitación del docente tiene que ser continua; cada día las tecnologías y telecomunicaciones nos están retando con desarrollos sorprendentes, pero falta la necesaria reflexión pedagógica.
  • La investigación en virtualidad es un escenario aún novedoso que demanda docentes-investigadores inquietos que indaguen, profundicen, recomienden buenas prácticas y experincias exitosas, para que ocurra la apropiación social del conocimiento en este tipo de educación mediada por TIC.
Esta es mi experiencia en docencia virtual, que dejo a los amigos de esta Red social desde Colombia para el mundo; y sé que muchos lectores tendrán experiencias que podrán enriquecer estas líneas.


Cordialmente,

NELSON DARÍO ROLDÁN LÓPEZ
Fundación Universitaria Católica del Norte
Medellín, Colombia

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